miércoles, 3 de noviembre de 2010
miércoles, 25 de agosto de 2010
SUEÑO
Luce hermosa doncella mía,
soñemos que es un cuento de hadas,
que montamos un mundo salvaje
que te llevo a lo alto del cielo
solo para poder estar lejos del bullicio
de la zozobra y que soñar despiertos sea lo que importe,
soñar con un mañana
lleno de dicha y sentir el cielo desnudándonos,
encubre este momento y soñemos...solo soñemos.
Lina F. Agreda
lunes, 14 de junio de 2010
Si llego a amanecer aquel diciembre
Si llego amanecer aquel diciembre
no permitas que me encierre en mi
hazme presa de tus manos
hazme presa de tu boca.
Si por causa sin sentido
me integro en soledad
deja que me encierre aquí contigo
deja que te lleve sin pensar.
Si te olvido y me alejo
no me odies por favor
di solamente:”La deje porque me amaba “
“La deje sin compasión”
Si yo me muero aquel enero
y tu me lloras al pensar
di que lloras porque tienes miedo
de que te pueda venir a asustar.
Lina Flores Agreda
domingo, 7 de marzo de 2010
Si me vieras…
¡Si me vieras desde donde yo estoy¡
entenderias mi sufrimiento
y el porque de mi silencio
¡Si la tocaras desde donde yo estoy!
entenderias porque ni la rozo
ni me roza
¡Si la escucharas desde donde yo estoy!
entenderias el silencio que escucho
el ruido que no esta
¡Si la desearas desde donde yo estoy!
entenderias el porque de mi impotencia
y el dolor que manifiesto
Hoy mi tiempo termino y no la veo ni la toco,
no la escucho y no mas la deseo
el silencio me delató y finalmente luego de tanto batallar la impotencia triunfo.
Lina F Agreda
domingo, 28 de febrero de 2010
LUNA
Canalladas tuyas, solía gritarte,
y tu tranquila luna que ahuyentas sueños
por tu magna forma hipnotizante
fue por eso que lo alejaste de mí
y te mirábamos, fui tonta,
muy tonta al no comprender que era en ti en quien pensaba
cuando y mientras me miraba.
Magna Luna lejana que lastima irradiamos,
solas tu y yo
presas de un mal día,
presas de un mal sueño.
viernes, 12 de febrero de 2010
28-07-2003
Y fue una mañana de julio lavando trastes,
corrí hacia un castillo junto a mi hermano
salimos de un lugar que hasta hoy no recuerdo,
él entró primero ahí me entere que el supremo había muerto,
llame la atención a tan grave e inapropiado comentario,
luego lo vi vestido de blanco y sonriéndome,
lo abrasé y le acaricie el rostro, pude sentir su barba crecida,
le conté que hacia mucho que deseaba su atención,
me miro, me sonrió,
luego me contó una historia de aquella mujer de hierro
que no sabia arar pero podía manejar un arma
llego una de las hijas del hombre y la mujer de hierro,
reprochándome un deseo y el empezó a morir de nuevo,
¡No mueras! ¡No mueras!, gritabale al oído, ¡No mueras abuelo!
